EL PAJARO HAMBRIENTO

Como pájaro, vuelves al comedero que de mis manos comida te echo,
desconfiado bajas tu vuelo, temiendo como yo, no ser cierto,
que alguien te dé de comer, que alguien me regale un beso.

Magdalenas trituradas en el suelo te vierto,
me ves desde los árboles donde te ocultas en silencio
mas, a mi casa no llegan los besos y hambriento me quedo.

¿Tal vez no te creas que como amigo, la comida te tengo...?
puedes volver al comedero, bajando tus alas, ahuyentando tu miedo
aunque migajas yo no tenga, magdalenas de amor a mi no me dieron.

Y tú, que vuelas y vuelas por los campos, por la hierba y el centeno
no entiendes que haya un amigo que de comer ponga en tu comedero,
como yo, tampoco sé…. porque amor, de comida no me dieron.

Si algún día encuentras quien sus lágrimas lance al viento,
háblale de mis murmullos, explícale mis sueños,
antes que las magdalenas se pudran de soledad y sufrimiento.

Has bajado a comer ¡¡¡ desconfiado pájaro pequeño...!!!
para volver a volar, escapando de no ser cierto...
que migajas te pongan de comer, estiradas en el suelo.

¡¡¡ Yo bajaría con los ojos y las alas ciego...!!!
si un beso me depositaran con amor, aún sufriendo,
que más vale un desengaño... que un solitario sueño.

Mientras tú, mi pequeño pájaro, comida tienes... ¡¡¡ no tengas miedo...!!!
que de hambre sé más que tú, aunque me quedan sueños,
alimento de los pobres.... son mi diario sustento.

Aquí estaré, mientras comida te echo,
que lleves mis sueños en tus alas, cuando navegas por el viento,
mas... dile a ella que hambriento estoy... aunque sea de un simple beso.

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