A VECES ME PREGUNTO


A veces me pregunto....
por qué escribo...
por qué tengo esa necesidad de eso...
por qué no olvido...
por qué tengo siempre a flor de piel
el pensamiento claro y limpio....

Miro en el interior
y descubro soledad y tristeza,
amores no correspondidos...
hoy mi barca navega a la deriva
como un velero sin destino....

Y me pregunto cada día
por qué no estás conmigo...
donde está tu pensamiento...
por qué no escribo...

Y es que tu te fuiste un dia
sin barca y sin destino
a navegar por otros mares...
y yo sin tenerte a ti...
me encuentro solo y perdido...

Hoy después de tanto tiempo,
de noche miro las estrellas,
por el dia siento el sol,
paseo por los jardines..
y veo tu cara en cada flor...

PROSA POETICA Y VERSO




Luz, que me iluminas de mi oscuridad, que dejas que mi aura se pasee desnuda, que dejas que mi vida tome el aire, que dejas que mi corazón, no pare de volar, de latir, de susurrar.
Brisa, que me acaricias el cuerpo, que me besas, las mejillas, que me abrazas, el alma, que me sientes, la respiración, que me lates, en vaivenes, que me acunas con tus manos.


Mar, que me diviertes con tus olas, que me pervierte con tu frescor, que me das sin pedirte tu aroma, que lavas todo mi ser, que mimas todos mis instintos,
que evades mi mente, cuando te veo, que abanicas mi amor cuando me quieres.


Fuego, manto del verano, sabana de mi piel, patrimonio de mi amor, condimento de mi alma.
Río, como vertiente de venas de agua, que circula por todas partes, que das vida a la vida, que das sentido al paisaje, que murmuras mientras acaricias las piedras, que sonríes mientras te vas a la mar.

La noche salió a mi encuentro,
estaba yo sin esperarla,
Estaba solo en mi encierro...
Mirome y yo la miraba:
"¿qué escondes, guardas o callas?"
Le dije con arrogancia.
"Cosas que encierran misterio,
deseos y desesperanzas.
Mas hoy no guardo ni amores,
ni sucesos o alabanzas.
Tan sólo una cosa cierta llevo:
Que después de mi, viene el alba.

Noche silenciosa, llena de misterio,
de vagas promesas, que nos trae el viento,
palidez de luna y un olor intenso
de rosas fragantes..... de jazmín abierto.
Cristalina agua que refleja anhelos
y yo solitario por ti languidezco,
mis brazos vacíos sin tenerte en ellos,
mi boca añorando tu cálido aliento...
Nostalgia en el alma y sed en el cuerpo,
y tu estás con otro.... y ¡de amor yo muero!

TOCAR A UNA ESTRELLA





Aquella noche
contemplé las estrellas
pensando
quien pudiera tocar una de ellas...

A la mañana siguiente
fui a la playa...
y con mis dos manos
cogí un grano de arena...
esa arena que tú habías pisado
en esa playa tan bella...

Y al contemplar
ese bello grano de arena,
yo me dije en silencio:
aquí está la estrella...
Por fin...
he podido tocar a una estrella...

TESTAMENTEO DE AMOR



Te dejo mis palabras marchitas de esperanza
mis manos, mis caricias borrachas de tu piel,
te dejo mis canciones, mis versos y mi alma,
atadas a tus sueños en cada amanecer.

Te dejo un sol radiante que caliente tu pecho,
el cielo, las estrellas, el viento y la mar,
te dejo mis abrazos mis besos y mi cuerpo
para que estén contigo en cada despertar.

Te dejo mis momentos mis días y mis noches,
las horas, los minutos, toda la eternidad,
te dejo mis te quieros sin un solo reproche
como libros sagrados plagados de verdad.


Te dejo lo que soy, así como era tuyo,
mis músculos, mis huesos, mi humilde corazón,
te dejo esta mirada llena de sentimiento,
y mis lágrimas cansadas de suplicarte amor.

Te dejo mi silencio, la lluvia, la tormenta,
mi vida, mi muerte y todo lo demás,
te dejo estas palabras, serán mi única ofrenda...
cuando busques mis manos y no me encuentres más...

TE ACUERDAS




¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Apenas contábamos tú con 6 y yo con 7 años,
y era nuestro escondite perfecto,
hacíamos frágiles barcos de papel para aquel caudaloso rio,
seguros de que nuestros nombres escritos,
llegarían a una isla mar adentro.

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Yo había cumplido los 10 y tu solo tenias 9,
y nos seguíamos viendo ahí, haciendo nuestras tareas
o tu leyéndome algún cuento
y seguía el agua aquella fuertemente corriendo.

No se que pasó durante algunos años,
cada cual tomó amigos diferentes,
el puente aun estaba, por cierto,
su cauce había bajado pero
no fue eso la causa para no vernos,
auguro más bien a que estábamos creciendo.

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

En esa primavera, nos vimos nuevamente,
como habías cambiado!!, antes,
antes... yo no miraba tu cuerpo...
tu mirada era distinta y yo
… no pude más y nos dimos nuestro primer beso,
tú solo con 15 años... y yo un lacayo inexperto,
el rio…cada vez más seco....

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Y como olvidarlo si lo frecuentábamos a diario
y tu sumabas los dias en un cuaderno,
no sé si también contabas las caricias y los besos,
pero nuestros nombres se quedaron inscritos
en las paredes del puente dentro de un enorme corazón
y el rio… ya se estaba muriendo.

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Estábamos contando estrellas
y lo nuestro era cada dia más bello
y esa noche algo encendió de más nuestros cuerpos,
perdimos juntos la virginidad
y era todo para nuestro tiempo,
tú 18 y yo casi un hombre hecho...
…..perdón, del rio nada recuerdo.

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Aunque fueron varias citas para hacernos el amor
no sé cuando empezó a ser tan monótono lo nuestro,
tu preferías tus amigas, yo a mis amigos y al viento...
justo como el rio iba todo disminuyendo...

¿Tú te acuerdas todavía
de lo que hacíamos bajo el puente?

Nada, en ese tiempo yo crucé por arriba,
me fui del pueblo para hacer mi carrera lejos,
al poco tiempo me seguiste,
pero allá, solo nos distanciamos más lejos....
Tú te casaste con otro en secreto
y nuestras vidas fueron por rumbos diferentes,
y sí, el rio se secó definitivamente,
derrumbaron el puente...
y lo nuestro...
...con él murió para siempre.

SOLAMENTE ERA UNA NIÑA

Solamente era una niña,
quince años nada más,
él le hacía muchas promesas,
ella comenzó a soñar...

Él le habló de tantas cosas
que la hizo ilusionar,
ella se creía todo,
él la supo enamorar...

Pero un dia ese sueño
no se hizo realidad,
y esas palabras hermosas
comenzaron a volar...

Hasta que un dia en silencio
alguien la escuhó llorar...
era tan solo una niña
que se quiso enamorar.

A él le sobraba experiencia,
a ella le faltaba edad...

Ese amor era imposible,
y comprendió al madurar
que para todo hay un tiempo...
solo hay que saberlo esperar...

HISTORIA DE AMOR


Esta es una historia...DE AMOR...la cual debes leer y reflexionar al final ... Una enfermedad que no tenia cura. Él 16 años y podría morir en cualquier momento...Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre. Ya estaba harto y decidió salir solo por una vez. Le pidió permiso a su madre y ella aceptó. Caminando por su calle vio muchas tiendas. Al pasar por una tienda de música y ver el aparador, notó la presencia de una niña muy tierna de su edad. Fue amor a primera vista. Abrió la puerta y entro sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba ella. Ella lo miró y le dijo sonriente: "¿Te puedo ayudar en algo?" Mientras él pensaba en la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida...sintió deseos de besarla en ese mismo instante.

Tartamudeando le dijo: Si, eeehhh, uuuhhh...me gustaría comprar un CD". Sin pensar, tomó el primero que vio y le dio el dinero. "¿Quieres que te lo envuelva?" - Preguntó la niña sonriendo de nuevo-. El respondió que sí, moviendo la cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo. El lo tomó y salió de la tienda.
Se fue a su casa, y desde ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD. Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y ponerlos en su librería. El era muy tímido para invitarla a salir y aunque trataba, no podía. Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventurara, así que al siguiente día se armó de coraje y se dirigió a la tienda. Como todos los días compró otra vez un CD, y como siempre, ella se fue atrás para envolverlo. El tomó el CD; y mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejo su numero de teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda...

Al cabo de dos dias, como el chico no venía la niña le llamó por teléfono.....Ringggg !!! Su mamá contestó: ¿Hola quien es?", era la niña, pregunto por su hijo; y la madre desconsolada, comenzó a llorar mientras decía: "¿Que, es que no lo sabes?...murió ayer". Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de su madre. Más tarde; la mamá entró en el cuarto de su hijo para recordarlo. Ella decidió empezar por ver su ropa, y se fijó en su librería. Para su sorpresa se topó con montones de CD envueltos Ni uno estaba abierto. Le causó curiosidad ver tantos y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo; al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica. La mamá lo recogió para leerlo y decía:" Hola!!!, estas super guapo,?quieres salir conmigo?".... Te quiero mucho....Sofia. De tanta emoción, la madre abrió otro y otro y otro y en ellos había la misma nota escrita en un papel...todas las notas decían lo mismo....


Moraleja:
Así es la vida, no esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes. Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde. Este mensaje ha sido escrito para hacer reflexionar a la gente; y asi, poco a poco, ir cambiando el mundo. Si crees que es importante que este mundo cambie, manda esta historia a todas las personas que quieras y estimes .

Este mensaje es para decirle que es muy especial, así es que haz lo mismo que yo y manda este mensaje AHORA, no al rato, no mañana... porque recuerda ...puede ser muy tarde. ... Besa a alguien que amas y hará magia.
Con amor todo es posible

SI YO FUESE GOLONDRINA



En el impecable azul del cielo
alas nocturnas
quiebran mis recuerdos
pasan ante mis ojos
nublados de invierno.

Primavera de versos
que mueren huérfanos.
Vuelven las golondrinas sin memoria
a colgar sus nidos nuevos.

Si yo fuese golondrina
que partiera lejos
al regresar no tendría
más memoria que el ahora
más tristezas que la lluvia
más lágrimas que la aurora.

Si yo fuese golondrina
sólo el azul del cielo
bastaría para volar
lejos de los recuerdos.

Si yo fuese golondrina
no tendría espejo
que me dijera quién soy
ni quién se me ha muerto.

Si de mí saber quisiera
me miraría en la fuente
de un chorro seco.

Se crucifica la noche
vuela el instante feroz
la luna cubre su cara
para no ver mi dolor.
..............................................
Vuelven
las golondrinas a los sueños del poeta
vuelven
para anidar en un nuevo poema.
Vienen de cielos lejanos
a consolar su pena
y el poeta llora
de añoranza y de tristeza.

El amor perdido ellas le recuerdan:
¡no quiero más versos
ni quiero más letras,
destierro de amor es mi condena!.

Silencio de alas negras. Calla la tarde
como si el mundo muriera.
Sin amor ¿qué queda?

Ya se van las golondrinas
a otros cielos más oscuros
a colgar sus penas. Se van con nostalgia,
dejando al poeta con una hoja en blanco
y una pluma negra. Sin amor, ¿qué queda?

SE ANUNCIABA UNA GUERRA



Se anunciaba una guerra
y yo no tenía un verso
donde ocultar mi pena.

Estalló la guerra
y callaron mis versos
ante la impotencia
de hombres soberbios,
ebrios de poder,
conjuro de necios.

Salvaremos al mundo, decían,
-y sumaron muertos-

Traeremos la paz, decían,
-y destruyeron templos-

Tendréis abundancia, decían,
-y quemaron huertos-

Gozaréis de libertad, decían,
-y pisaron cuerpos-

Me quedé sin un verso
que fingir pudiera mi quebranto.
¡Dadme un poema para este llanto!

LLAMADA DE UNA MUJER



A ese marino prohibido...
Al que echo de menos,
en el que pienso y olvido...
Al que hace tanto, tanto que espero...
Al que no encuentra el camino....
a ese que hace que me pierda
en un recuerdo, en un suspiro....

Del que deseo
su aliento, sus sentidos,
con el que quiero perderme
sin saber que me he perdido.

Del que sigo esperando
que un día regrese conmigo,
al que quiero consentirle
sin haberle consentido...

Al que le entregaría mi vida
por tan solo un suspiro..

A ese que hace tanto tiempo
no encuentra su camino,
le escribo estas palabras
para que vuelva conmigo...

ELLA PARTIÓ....ELLA SE FUE



Viejito... échame otra copa
lléname el vaso bien dentro...
si me emborracho...qué más da...
quiero olvidar mis penas...
pero olvidarla....es que no puedo...

Ella era...lo mejor que yo tenía,
ella era mi sustento...
era tan buena y tan dulce
y digo bien...era...
porque ya se me ha muerto...

Se la llevaron un dia de frío
bien metidita en un féretro..
yo la estoy viendo cada dia
aunque esté dormido y en sueños...

Todavía tengo la caricia
cuando me dio su último beso...
y resuena en mis oídos
su adiós que me dijo en silencio...
 
Pero ella no me dijo adiós...
solo me dijo...hasta luego...
allí donde yo vaya mi amor
allí yo siempre te espero...

Pero yo aún estoy vivo,
por eso siempre yo bebo
para ver si me muero....

porque si ella me espera allá arriba,
no la puedo hacer esperar tanto tiempo...
porque hacer esperar a una dama
no es de educados caballeros...

DESDE QUE ...


Desde que tus palabras
no me dan tus caricias,
las estrellas se niegan a brillar.
Las noches no son noches;
son mi oscura soledad.

Desde que mis ojos
no se miran en tus ojos,
mi corazón no cesa de llorar.
Los días no son días;
son mi cruda realidad.

Desde que tus labios
no besan mis labios,
mis besos se quieren marchitar.
Las flores no son flores;
son suspiros por cortar.

Desde que mi piel
no se envuelve con tus brazos,
mi cuerpo no te deja de extrañar.
El silencio no es silencio;
es un verso sin pensar.

DESDE HOY NO PUEDO



Desde hoy no puedo
olvidar esa mañana
cuando interrumpió el silencio
el candor de una mirada.

Se quedó fija en mi mente
y ya no pude olvidarla...
y supe en aquel instante
que solo tenía que amarla...

Y busco por todas partes
sin saber como encontrarla.
confundido y extraviado
entre miedos y palabras.

Y cae la tarde calmada,
miro al cielo un segundo
mas, en la noche estrellada
la luna parece callada...

En fin, seguiré buscando
bajo el cielo y vagabundo,
los ojos de aquel instante
los más bonitos del mundo.

DESAPARECIÓ MI COLEGIO


Segovia, vuelvo a mirarte,
a recorrer sus aceras,
a recorrer sus paseos,
a pasear por sus parques,
y al mirar a mi colegio
un trozo de alma se parte.

Donde estaba mi colegio
ya no queda ni los sueños,
le han vaciado por dentro,
donde había tantas clases,
tantos pasillos y rezos,
solo se ven maquinarias,
altas grúas, andamios,
ladrillos y mucho cemento...
qué ha sido del colegio...
pobre y querido colegio...

Toda se acaba en la vida,
ahora son otros tiempos...
los niños de aquellos años
todos tenemos ya nietos...

Pero al mirarte, en mi pecho,
siento una gran tristeza,
siento un vacío por dentro,
recuerdos de la niñez,
estudios, rezos, recreos,
hacer gimnasia en el patio,
soñando un futuro bello...

Todo cambia con los años,
pero yo al contemplarte
me he quedado en el silencio,
y siento tanta nostalgia
que estoy vacío por dentro...

Siempre estarás en mi alma,
te llevaré en mis recuerdos,
nunca te olvidaré,
porque aquellos años fueron
lo mejor de mi niñez...

CAMINO SIN RUMBO



Y te vi partir
sin palabra pronunciar,
sin mirar mis ojos tristes
que llorando están.

Te vi partir
con lento caminar
sin un solo beso,
sin nada más.

Te vi partir
otra vez la soledad,
otra vez la oscuridad...
te vi partir
sin decir nada,
sin mirar atrás.

Te vas como llegaste
como un cometa fugaz,
me refugio en mis sueños
para no pensar...

Se aletargan mis sentidos...
no se que pasará,
las horas son lentas,
el tiempo se va...

Los recuerdos quedan,
ya no volverán,
son huellas que no se borran,
algunos felices,
otros de tristeza o soledad.

Camino sin rumbo,
no puedo encontrar
aquellos ojos
que me hacían soñar.

Al final, son recuerdos,
no hay nada más...
la vida sigue,
ya no hay marcha atrás...

Hace tiempo te vi partir...
y ya no regresarás más....

A MI PUERTA LLAMABAN...


Llamaban con insistencia
a las puertas de mi casa,
¿será un amor perdido
que viene a calmar mi alma?

Quizá, me dijo, y calló,
su voz no la recordaba,
y volvieron a llamar con insistencia
a las roídas puertas de mi casa.

Quién eres, le pregunté,
¿será un sueño? ¿yo soñaba?
y volvieron a llamar fuerte
mientras mi alma temblaba...

¿Eres la muerte? le dije,
ella no me dijo nada,
y al entrar a la alcoba,
ella estaba rígida
sobre su tupida almohada,
las manos como la cera
y su sonrisa muy pálida...

LA NIÑA DE LAS MANZANAS



Agosto 1942. Piotrkow, Polonia.

El cielo estaba sombrío en aquella mañana, mientras esperábamos con ansiedad. Todos los hombres mujeres y niños del Gheto judío de Piotrkow's fueron reunidos en una plaza como un rebaño. 

 
Se esparció la noticia de que estábamos siendo removidos. Mi padre había fallecido recientemente de tifus, que abundaba en el abarrotado gheto. Mi mayor miedo era que nuestra familia fuese separada.

Isidoro mi hermano mayor, me murmuró:

-”No importa lo que pase, no les digas tu edad. Diles que tienes dieciséis años”.

Yo era alto, para un niño de 11 podría pasar por 16. De esta manera, sería considerado valioso como trabajador.

Un hombre de la SS se aproximó a mí, haciendo sonar las botas en las piedras del piso. Me miró de arriba abajo y preguntó la edad.

–”Dieciséis” le dije. Él me envió hacia la izquierda con mis 3 hermanos y otros hombre jóvenes y saludables.

Mi madre fue enviada a la derecha con otras mujeres, niños enfermos y gente mayor. Le pregunté a Isidoro, -¿por qué?. Él no me respondió.

Corrí al lado de mamá y le dije que me quería quedar con ella. -”No” me dijo firmemente, “Vete de aquí, no quiero verte, vete con tus hermanos”. Ella nunca me había hablado tan duramente, pero entendí, estaba protegiéndome. Me amaba tanto, que por esa única vez, ella fingió no hacerlo. Fue la última vez que la vi.

Mis hermanos y yo fuimos transportados a Alemania, en un vagón de ganado. Llegamos al campo de concentración de Buchenwald en una noche; semanas después, nos condujeron a una barraca abarrotada. Al día siguiente recibimos uniformes y números de identificación.

-”No me llameis Herman nunca más, -les dije a mis hermanos, 'llámadme 98288”. Fui puesto a trabajar en el campo crematorio, cargando los muertos en un elevador manual. Yo también me sentía muerto. Insensibilizado, me transformé en un número. Pronto nos enviaron a mis hermanos y a mí, a Schlieben, uno de los subcampos de Buchenwald cercanos a Berlín.

Una mañana creí oír la voz de mi madre:
-”Hijo, dijo suave y claramente, te voy a mandar un Ángel”. Entonces me desperté, fue solamente un sueño, un lindo sueño.

Pero en ese lugar no podía haber Ángeles.
Solamente trabajo, hambre y miedo.

Pocos días después, estaba caminando alrededor del campo de las barracas, cerca de la alambrada de púas, donde los guardias no podrían verme fácilmente. Estaba solo.
Del otro lado, vi a alguien, una pequeña niña con rulos suaves y luminosos. Ella estaba medio escondida detrás de un abedul.

Miré alrededor mío, para estar seguro que nadie me veía. Le dije suavemente en alemán: -”¿Tienes algo de comer?”. Ella no entendió. Me puse más cerca de la defensa y repetí en polaco mi pregunta. Ella se aproximó. Yo estaba flaco, raquítico con harapos envolviendo mis pies, pero la niña parecía no tener miedo. En sus ojos vi la vida.

Ella sacó una manzana de su chaqueta y la tiró sobre la cerca. Yo tomé la fruta y corrí lejos. Escuché a ella diciéndome débilmente: -”Te veo mañana”. Volví al mismo lugar a la misma hora cada día. Ella estaba siempre allí con algo para darme de comer, un pedazo de pan, o mejor aún una manzana.
No osábamos hablar durante mucho tiempo. Que nos vieran, significaba la muerte para los dos. No sabía nada sobre ella, apenas una niña buena de una hacienda, que entendía polaco.
¿Cuál era su nombre?. ¿ Por qué se arriesgaba por mí?. Mi esperanza estaba en aquel pequeño suplemento, como el pan y las manzanas que esa niña del otro lado de la cerca, me traía y de esa forma, me ayudó a sobrevivir.

Aproximadamente 7 meses más tarde, fuimos mis hermanos y yo, metidos en un vagón de carbón y enviados al campo de Theresienstadt en Checoeslovaquia.

-“No vuelvas, le dije a la niña, mañana nos vamos”. Volví a las barracas sin mirar para atrás. En ese mismo instante dije adiós a la pequeña niña, cuyo nombre nunca aprendí, para mí, “la niña de las manzanas”.
Permanecimos en Theresienstadt tres meses. La guerra estaba disminuyendo y las fuerzas aliadas estaban cerca, aún mi destino parecía estar sellado. El 10 de Mayo de 1945, yo estaba destinado a morir en la cámara de gas, a las 10:00 horas.
En el silencio del crepúsculo, intenté prepararme. Tantas veces la muerte pareció pronta para reclamarme, pero de alguna forma, había sobrevivido. Ahora todo había terminado. Pensé en mi familia. Al fin nos estaremos reuniendo en el cielo. Pero a las 8:00 am., hubo una conmoción. Oí gritos y vi gente corriendo en cualquier dirección a través del campo. Me reuní con mis hermanos.
¡Las tropas rusas habían liberado el campo!. Las puertas fueron abiertas. Todos estaban corriendo y yo hice lo mismo. Sorprendente, todos mis hermanos habían sobrevivido.
No estoy seguro cómo, pero sabía que aquella ‘niña de las manzanas’, había tenido la llave de mi sobre vivencia. En aquel lugar, en el que el diablo parecía triunfador, una buena persona había salvado mi vida, me había dado esperanzas, en un lugar en donde ésta, no existía. Mi madre me había prometido enviarme un Ángel, y el Ángel apareció.
Finalmente me encaminé a Inglaterra, donde fui asistido por una institución de caridad judía. Me colocaron en un hospedaje con otros niños que sobrevivieron al Holocausto y fui entrenado en electrónica.
Después fui a Estados Unidos, donde mi hermano Sam se había mudado. Serví en el ejército en la guerra de Corea y regresé a Nueva York, después de dos años. En agosto de 1957 abrí mi propio negocio de reparación de electrónicos. Estaba empezando a establecerme allí.
Un día, mi amigo Sid que conocí en Inglaterra, me llamó y me dijo: -”tengo una cita para ti, es una amiga polaca. Vamos a salir juntos”.
¿Una cita a ciegas?. No, eso no es para mí. Pero Sid continuó insistiendo y unos pocos días nos reunimos y dirigimos al Bronx para recoger a su novia y a su amiga Roma. Tengo que admitir que, para ser una cita a ciegas, no estaba nada mal. Roma era una enfermera en el Hospital Bronx. Era linda e inteligente. Hermosa también, con cabellos castaños y ojos verdes almendrados, que la llenaban de vida.
Los 4 nos dirigimos a Coney Island. Dimos un paseo por la orilla de la playa y después cenamos cerca de la orilla. No podía recordar haber tenido mejores momentos. Al regreso, compartimos el asiento trasero. Como judíos europeos que habíamos sobrevivido la guerra, sabíamos que muchas cosas se dejaron sin decir entre nosotros. Ella comenzó con el tema:
-”¿Dónde estabas durante la guerra?” preguntó delicadamente.
-”En los campos de concentración, dije. Las terribles historias jamás vividas, las irreparables pérdidas. Yo traté de olvidar, pero jamás podré”.
Ell
a comentó: -“mi familia estuvo escondida en una finca en Alemania, no lejos de Berlín; mi padre conocía a un sacerdote y éste nos dio papeles arios”. Yo imaginé cómo ella habría sufrido también miedo. Y aún así, allí estábamos, ambos sobrevivientes en un nuevo mundo.
-”Cerca de la estancia, había un campo de concentración, continuó Roma, yo vi allí a un niño y pude llevarle manzanas cada día”.
Qué extraordinaria coincidencia, que ella haya ayudado a algún otro niño.
-
”Cómo era él?”, le pregunté.
-”Era alto, delgado y hambriento. Yo iba a verlo todos los días durante seis meses”.
Mi corazón dió un salto. ¡¡No podía creerlo!!. ¡¡No podía ser!!. -”Él te dijo un día que no volvieras porque los estaban trasladando a Schlieben??”. Roma me miró estupefacta y dijo:
-”¡Sí!”
-”¡Era yo!!!”le respondí...
Yo iba a explotar de alegría, inundado de emociones. No podía creerlo. ¡Mi Ángel!. -“¡¡No te voy a dejar ir!!”, le dije a Roma. Y en la parte posterior de ese auto, en esa cita a ciegas, le propuse matrimonio, no podía esperar.
-” ¡Estás loco!” me dijo. Pero me invitó a conocer a sus padres para la cena del Shabat de la siguiente semana.
Había tanto que deseaba saber sobre Roma, pero las cosas más importantes, yo siempre las supe: su firmeza, su bondad. Por muchos meses, en las peores circunstancias, ella vino hasta la cerca y me trajo la esperanza. No, ahora que la encontré de nuevo, jamás la dejaría partir.
Aquel día ella dijo sí. Y yo mantuve mi palabra… Después de casi 50 años de matrimonio, dos hijos y tres nietos, yo jamás la dejaré partir.
Esta es una historia verdadera, puedes encontrar más, buscando en Google Herman Rosenblat. Su historia será hecha una película con el nombre The Fence (La Cerca).