LA NIÑA SE FUE MUY SOLA



La niña se fue muy sola,
no sabe por donde va,
se fue muy sola a una cueva
y allí se puso a soñar.

Soñaba que iba en la luna
por un parque sin igual,
que las flores eran lirios
de papel y de cristal.

Que se bañaba en un lago
cerca de un gran manantial,
y que el agua era de miel
allí en un cañaveral.

Que se subía a una estrella
radiante de claridad,
con una luz cegadora
llena de felicidad.

Jugaba con los luceros,
con angelitos muy rubios,
con los rayos de la luna,
con muñecas en sus cunas.

Soñó que unas mariposas
le besaban las mejillas,
y que se fueron volando
con el viento de la brisa.

Los árboles eran rosas,
las ovejas de azahar,
y los pelos de la luna,
azul verde como el mar.

Una sirenita roja
con los ojos de cristal,
la llevaba de la mano
por los bosques de coral.

Los peces de mil colores
la miraban al pasar,
las ostras le dieron perlas
y le hicieron un collar.

Un caballito pequeño
le vino un día a despertar,
y subiéndose a su grupa
la llevaba a pasear.

¡Qué praderas tan bonitas,
qué de animales, qué mar!,
los ríos eran tan blancos
que eran leche de verdad.

Por los caminos azules,
cerca de aquél ancho mar,
una luna pequeñita
le dió un beso al despertar…

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