ALLI NO ESTABAS



Yo venía para mi casa,
ya se adivinaba el alba,
se olían por todos los montes
aromas de amapolas y de jaras.

Se oían allá a lo lejos
unas fuertes campanadas,
y me fui hacia la ermita
para ver si allí tú estabas.

A la puerta de esa ermita
yo le pregunté al alba
si te había visto entrar
al llegar la madrugada.

No me contestó la noche,
no me dijo nada el alba,
yo quería darte un beso
en el fondo de tu alma.

Al llegar tarde a mi casa
miré tu fotografía
y entonces pude comprender
que es ahí donde tú estabas.

Con tu foto te recuerdo,
con tu foto río al alba,
con tu foto a veces hablo,
con tu foto llora mi alma...

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