LA ROSA BLANCA



La vida es un camino
de rosas y espinas,
que a veces nos hieren
y a veces nos calman,
y otras veces embellecen
las luces de nuestra alma.

A mí ya no me duelen
las espinas clavadas,
porque sé que al final
habrá una aurora blanca,
donde nacerán mil rosas
en mi cabaña y al alba.

Y en el jardín de tu alma
al calor de tus miradas,
nacerá como una perla
una rosa blanca, blanca,
entre el calor de los sueños
en un lecho de escarlatas...
que regarás cada día
con las lágrimas del alba..

Rosa blanca, rosa blanca,
si por azar de la vida
yo me marchara mañana,
y tengo que marcharme lejos
del calor de tus miradas,
siempre yo te llevaré conmigo,
siempre estarás en mi alma,
y te abrirás cada dia
a la salida del alba...

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