EL AMOR Y EL DESEO




Tus ojos de esmeralda
y tus labios de fuego
abrasaban los mios
cuando nos dimos el primer beso.

Pero yo vi en tus ojos
por el amor deshechos,
tres lágrimas azules
que los volvía muy negros.

Esas lágrimas derretían
la nieve de tus pechos,
que al quedarse desnudos
aparecían muy tersos.

Tres rosas florecieron
en aquellos pechos tersos,
era un jardín sin dueño,
que yo al contemplarlas
estremecieron mi cuerpo.

El azahar de tus labios
hacían bellos tus besos,
y en mi boca se quedaron
tus pétalos de ensueño.

Nunca ví tal blancura
en un cuerpo tan bello,
y al contemplarlo un rato
me quedé prisionero.

Me quedé prisionero
por amor y deseo...
Tus besos de fuego
abrasaban mi aliento,
y al decirte te quiero
apagó mis palabras
el rumor de tus besos...

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